Ayer compré Público por primera vez en muchos meses. Es mi segundo diario. Especialmente en los días de ajetreo, en los que mi ritmo me pide una lectura compacta, crítica y a la vez que me informe a golpe de vista. Claro está, sacrificar páginas en aras del cuidado de mi bolsillo. Viene a ser como leer el periódico con descuento. Sólo cuesta un euro, y esos 20 céntimos “descontados” duelen un pelín menos cuando prevés que ese día no vas a tener mucho tiempo para sentarte tranquilamente a leer el periódico. En circunstancias normales prefiero una lectura más profunda, aunque es cierto que siempre me gusta leer un par de diarios cada sobremesa y, si tengo la oportunidad, una ojeada a un tercero cuando tomo el café. La verdad es que esto suele traducirse en todo un cóctel explosivo: El País, Deia y El Correo.
Días como este que os cuento van a materializarse esta jornada, si es que mi kiosquero habitual no secunda la huelga.
La verdad es que es ingenioso “el recorte” que da el diario, que sí apoya el paro de mañana, con una portada transgresora para los académicos. Aunque está claro que el periódico lo es, y mucho, en ciertos aspectos. Creo que durante el día de hoy no faltarán críticas de los diarios del otro bando.
Una edición que sale hoy con servicios mínimos y solo 24 páginas. Claro que para el señor dibujante los servicios que realiza diariamente han tenido un pequeño repunte esta jornada.
Visto en este post de Quintatinta, blog de Diego Areso, jefe de diseño de Público. Gracias Jon Laiseca por el aviso.
Cocinado el 29-sep-2010 | Envasado en Actualidad, Curiosidades, Prensa | Sin Comentarios »
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Ping se ha socializado, o eso parece. Ahora quiere ser el amigo inseparable de los ítems de las listas de reproducción. Pero como antes era un desintegrado total, se ha vuelto un acoplado intrusivo. Rectificar es de sabios, pero definitivamente a los diseñadores de Apple se les han olvidado las buenas formas de rectificar.

Ping sigue siendo para mí la gran cagada con descuento de la temporada. Y esta vez al margen de chistes como los que a diario podemos encontrar sobre el icono del reproductor de música. Estamos más bien ante un intruso en las canciones, que no se puede desactivar. Y tampoco es posible bloquearlo desde el control parental, que uso para quitar muchas pijadas inservibles de iTunes.
iTunes 10 ya era pesado e inútil. Ahora lo es más. Motivo por el que lo he desinstalado de todos los ordenadores menos del iMac, que es donde sincronizo el iPhone.
Si miramos el lado bueno de esto, en mi anterior artículo sobre Ping dije que no se integraba con la biblioteca, que era solo un pegote. Ahora ha dejado de ser solo eso. Ahora es un pegote que produce mutaciones en cada una de las canciones. Se contagia a la derecha de los títulos en las listas de reproducción, como podéis comprobar en la captura siguiente.

Llevo una semana desconectado del mundo tecnológico y soy consciente de que llego tarde. Apple publicó iTunes 10.0.1 en forma de corrección repentina e improvisada de muchos de los errores que daba el susodicho software de los iCosos, y reproductor por defecto de MacOS X. Un software que cada día dista más del resto de programas de calidad de la compañía.
Y también soy consciente de que hablo sin probar lo suficiente, porque una vez más el afán por vender y vender acaba por derruir la esencia básica de las redes sociales. Vamos a ver qué pasa cuando queremos repinguear lo que estamos escuchando en el supuesto caso de que sea una canción que no está en el catálogo de iTunes Store.

Ping no ha dejado de ser una red “asocial”, ni dejará de serlo como Apple rectifique nuevamente de forma tan infantil y oportunista. Mal por Apple, muy mal.
Cocinado el 29-sep-2010 | Envasado en Apple, Internet | Sin Comentarios »
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Creo que sobran las palabras ante una imagen tan contundente. Cuando los que estamos metidos en el tema decimos que la presencia en Internet es algo imprescindible para una empresa hoy en día, es por algo. Y más importante es un buen posicionamiento cuando en la red se te confunde con la competencia.

A los señores de Bizkaia TV les hace falta una web a la altura de las circunstancias y un técnico en posicionamiento que arregle estos problemillas. Porque, como yo, más de uno buscará en Google para saber a qué hora ponen La Hora Chanante o los monólogos en esa cadena, que además de los debates y el programa de Txetxu Ugalde poco más tiene.
Curioso que sea la cadena de la competencia, Canal Bizkaia, que ya perteneció a Grupo Noticias, la que por su parecido nombre salga primera en Google al teclear el nombre de la local de Vocento.
Otro punto para el lanzamiento de La 10 y el rebranding de sus cadenas locales. Bien hecho, chicos.
Cocinado el 18-sep-2010 | Envasado en Televisión | 2 Comentarios »
Tags: bilbovisión, bizkaiatv, canal bizkaia, La 10, vocento
Quedan tan solo tres días para que se materialice la apuesta del grupo Vocento en televisión generalista. El grupo se lanza a la TDT con una apuesta poco sólida, casi fantasmal y con rostros míticos de la televisión. Y ya que estaban en ello, de paso, han acabado por desquiciar al televidente desde que en mayo empezaran a distribuir la señal de La 10 en pruebas a través de sus televisiones locales. Período que ha durado en lugares como Vizcaya hasta el día de ayer. Una apuesta mal planificada, con un calendario de desarrollo incierto e improvisado y un futuro desconocido para las televisiones locales que hasta hace poco se veían surtidas de la programación en cadena de su antecesora Punto TV.

Ayer fue el día en que, en mi rato de zappeo, dejé de ver el “amasijo de colores chillones con un 10 por encima” que tiene por mosca esta cadena y, en su lugar, la denominación Bizkaia TV. Es la nueva marca para la anteriormente conocida como Bilbovisión y, durante 2010, La 10 Bizkaia. Una cadena sin futuro. Y esto se veía venir. Las razones del apagón han sido las desconexiones territoriales más que escasas, según contaba Jon Laiseca en su blog, y la poca aceptación de la nueva marca para los contenidos territoriales. Ahora que “La 10” es generalista del todo, no es necesario seguir usando las locales para su difusión.
Este tema no tendría más trascendencia de la necesaria si no fuera porque los encargados de marketing del grupo han demostrado una falta de profesionalidad total. Es de primero de carrera que en comunicación hay que ser coherente, y más cuando se trata de afianzar una marca entre la sociedad. Y una cosa es ser poco consecuente, otra muy distinta lo que han hecho estos señores: cambiar una marca entera de un día para otro. Y ya en dos ocasiones.
Vamos a ponernos en situación. Para la anteriormente conocida Bilbovisión es ya el segundo rebranding en menos de un año y esto denota una ausencia de estrategia de marketing rotunda y completa por parte del grupo Vocento, también propietario de el diario El Correo. Lo más chocante de todo es que en la pasada Aste Nagusia, la recién estrenada cadena había hecho una fortísima campaña de publicidad para darse a conocer por las calles de Bilbao. Sin contar el desembolso en las nuevas caretas y material serigrafiado de la cadena. Todo ello quedó en nada. O no al menos para Bizkaia TV.

Sin embargo, Vocento no hace las cosas bien con ninguna de sus cadenas locales en todo el país. El rebranding a La 10 seguido de la denominación local ha sido toda una odisea. Durante estos meses cada cadena ha conectado, desconectado y personalizado a su manera las moscas, la parrilla e incluso los nombres de las televisiones. Así, mientras en algunas provincias utilizaban la nomenclatura estipulada —Bizkaia es el caso—, en otras podíamos ver perlas como La 10 Teledonosti.
Voy más allá: cambiar las marcas de un día para otro estamos de acuerdo en que supone un quebradero de cabeza para el telespectador. Pero más todavía para los técnicos, webmasters, montadores y programas grabados. Hoy podemos ver, por ejemplo, como todas las webs locales de la antigua Punto TV, como Las Provincias TV (Comunidad Valenciana) lucen simultáneamente, y desde hace ya tiempo, logos de la extinguida cadena y de La 10.

Como apunta Jon Laiseca, «Internet nunca ha sido una de las apuestas del canal», refiriéndose al que opera en Bilbao, lo cual me parece de risa en estos tiempos. Pero lo que ha hecho Vocento con las páginas web de La 10 en otras ciudades es una chapuza.
Por otro lado, me gustaría ver cuántas promos, grafismo y programas pre-grabados emiten estos días haciéndose llamar La 10, Bilbovisión o vete tú a saber cómo.
Como colofón final, he estado viendo alrededor de una hora dos cadenas locales en Euskadi del grupo Vocento. La 10 Bizkaia ha renovado ya todas sus caretas y cortinillas y opera plenamente como Bizkaia TV. Mientras tanto, Teledonosti desentona mucho… ¡Han recuperado la mosca de Punto TV y todas las promos antiguas!


Pero vamos a ver… ¿Punto TV no había desaparecido? Entiendo que ahora con las nuevas frecuencias de TDT Grupo Vocento se haya tirado a la piscina de las generalistas, pero con el cambio de imagen y estrategia en Bizkaia TV, lo lógico es trasladar los colores corporativos de La 10 a las emisoras locales para crear sensación de unidad, y no resucitar una marca que no gozó precisamente de buenos resultados. Pues no: el mundo al revés.
Con una marca como La 10 y una buena campaña de marketing, el arranque de esta cadena podría estar a día de hoy “en boca de todos”, y nunca mejor dicho. Sin embargo sólo hace falta hacer una búsqueda en Google para percatarse de que ningún blogger le dedica una sola línea y que las últimas noticias de la cadena que han publicado los medios generalistas son de hace meses, y esto tan solo a tres días de su lanzamiento oficial.
Por último, me gustaría reseñar la mala segmentación por edad con la que nace esta cadena: mientras rostros como el de María Teresa Campos hacen pensar que la edad media de visionado es de unos 50 años, hacen alarde de contar con programación juvenil de Paramount Comedy en televisión generalista. Otra contradicción que resulta difícil de creer cuando estamos hablando de un lanzamiento inminente a nivel nacional en manos de un grupo fuerte como es Vocento.
Cocinado el 17-sep-2010 | Envasado en Televisión | Sin Comentarios »
Tags: bilbovisión, La 10, teledonosti, tv generalista, tv local, vocento
Durante esta semana comienzo mi segundo año universitario y con ello la planificación de lo que voy a hacer este curso y qué herramientas voy a utilizar para trabajar. El año pasado ya decidí de forma contundente dar un ultimátum al papel e ir relegándolo a un segundo plano. Y si aún no lo he dejado del todo, al margen de cuestiones prácticas, es porque todos sabemos que las baterías fallan y que el software, en mayor o menor medida, acaba dejándote tirado el día menos pensado. Dado el buen resultado que ha tenido utilizar herramientas de software para la clasificación de apuntes y conocimientos, había pensado en ir más alla y dar una oportunidad a las suites ofimáticas en la nube para tal cometido.
Todo ello me ha hecho considerar una serie de pros y contras respecto a esta elección. Pros y contras que me gustaría explicar con símiles absurdos en muchos casos. Parte de estas reflexiones que estoy contando tienen su origen en mis largas conversaciones matutinas con mis vecinos @jonatanbelarde y @jkarteaga.
Mi postura hacia la nube siempre ha sido muy ambigua, puesto que a pesar de utilizarla de forma habitual en mi día a día cibernético, soy especialmente partidario de ser yo el dueño de mis propios datos. Pero, al mismo tiempo, me gusta tenerlos en red. Algo que podría denominar como «crear mi propia nube», por decirlo de alguna forma. Es decir, que la nube está muy bien, pero el hecho de que quede en manos de una tercera persona (Google, Microsoft, Yahoo!) no sólo es como dejar todos mis pantalones en casa del vecino, sino que el vecino hará reformas, se mudará, querrá cobrarme por entrar en su casa, o en el peor de los casos o, si se llega a arruinar, el clúster que ocupa pasará a ser propiedad de otro proveedor y me quedaré en calzoncillos.
Alguien con pocos recursos puede complicarse un poco más la vida y montarse su propio servidor o utilizar el hospedaje de su blog para llevar a cabo tal cometido. No es difícil y hay muchas herramientas de software libre para hacerlo con relativa facilidad. Claro que en estos casos el problema surge cuando las características intrínsecas de lo 2.0 son la interoperabilidad, la comunicación, la colaboración y la retroalimentación. Características que en ocasiones no resultan del todo ciertas si individualizas tu lugar en la red.
Google Docs es el primer caso cuya falta de efectividad he podido comprobar esta semana: la red wifi de parte del nuevo edificio de mi facultad está mal configurada y, como suele ocurrir en estos casos, tardará en estar operativa al cien por cien y con estabilidad suficiente como para utilizar uno de estos servicios. Por lo tanto, cualquier día que esto no quiera funcionar como es debido, tendré problemas para cargar documentos, editarlos o incluso guardarlos. Si la red se cae en mitad de la edición y no vuelve he perdido parte del trabajo del día. Y claro, mis apuntes se los lleva el viento y vete tú a buscarlos. Realmente no sé dónde queda eso y si hay posibilidad de recuperarlos de la caché del navegador. Chrome tiene Gears y por tanto el modo offline, pero Safari no. Y pensándolo bien, si ocurre sobre Windows habrá siempre algún maleante con “buenas intenciones” que te haya instalado un keylogger. Asunto solucionado, señores.
Otra razón por la que Google Docs no vale es el consumo de batería. Tener el navegador abierto contantemente enviando y recibiendo datos, además de renderizando la aplicación es un consumo desproporcionado de batería por el simple hecho de escribir texto. No es práctico ni cómodo.
Y en último lugar, Docs tiene una integración total con los servicios de Google, lo que me permite editar y compartir con la gente de mi grupo y buscar y consultar desde cualquiera de mis ordenadores con rapidez. En la otra cara de la moneda, no se integra con el buscador de mi ordenador y eso me quita rapidez de otra forma.
Hace poco empecé a comparar las alternativas que ofrecen servicios como Dropbox y Windows Live Sync para que yo pueda utilizar un modelo intermedio: sincronizar mis archivos, sin posibilidad de ver y compartir en el acto, y tenerlos disponibles en todos mis ordenadores. También consideré la posibilidad de utilizar un hosting WebDAV estilo MyDrive (gracias @Kirlian) y sincronizar usando Transmit. Esto trae de forma inseparable un añadido en seguridad, así siempre tengo copia por si muere mi disco duro.
Suerte que en cuanto a este tema hay multitud de opciones. ¿Cuál es la que más usáis? ¿Sois partidarios de una nube que puede acabar en tormenta o preferís un uso moderado de estos servicios?
Cocinado el 14-sep-2010 | Envasado en Internet | 6 Comentarios »
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