Siguiendo los pasos de mi buen amigo Alain Lejárraga, hoy os voy a deleitar con la historia de mi #diaperfecto. Esto es lo que a mí me indigna un viernes cualquiera de octubre en el transcurrir de mi rutina.

El sujeto en cuestión, origen de mis problemas de primera y última hora de la mañana, ha sido Bizkaibus. El año pasado me quejaba ya bastante del transporte público a la universidad. Iba bastante lleno, pero no siempre rebosante. Sin embargo en el nuevo curso, en parte motivado por la asistencia regular de los que se incorporan a Bolonia, la situación es insostenible del todo. El problema es simple: los autobuses van a reventar y los responsables no caen en la cuenta de que hay que poner más autobuses para poder llevar a toda la gente.
Van demasiado llenos, pero según me ha dicho más de un operario, no superan el límite legal de capacidad, pero sí con creces el del buen funcionamiento del servicio. Esta mañana iban 129 usuarios en el coche con sus respectivos bultos, según ha trasladado un amable chófer a los indignados de turno.
A menudo planteamos quejas a la persona inadecuada. Quejas sobre funcionamiento del servicio, falta de información, paradas, transporte demasiado caro especialmente para universitarios y estudiantes en general. Asumo y entiendo que la mayoría de los problemas que podría detallar dentro de cada uno de esos apartados son difícilmente salvables con los presupuestos que se manejan y no culpo por ello a ninguno de los prestadores directos del servicio: personal de mantenimiento, operadores, conductores y demás empleados de las empresas que trabajan para Bizkaibus, que merecen su debido respeto como cualquier otro trabajador. Ellos son los que a menudo sufren las quejas directas del consumidor enfurecido, que suelta en caliente y sin pensar la primera burrada que se le ocurre por el mal servicio y lo paga con el pobre conductor que de nada tiene la culpa.
Me quejo del problema en sí. Los máximos responsables del servicio ponen parches y no soluciones al problema real. Y en la universidad nos toman el pelo: me río yo de los e-mails que mandan desde la facultad a los alumnos para que no acudamos en coche a la universidad por la saturación de los párquines del campus. Pero es que un trayecto en autobús durante el que tienes que ir con tu nariz dentro de la oreja del coviajero no es forma de sacar adelante el país con universitarios que están amargados en clase desde antes de llegar. No.
Me río también de los bonos de 5€ para Bizkaibus que la Diputación y la UPV/EHU nos reparten a los estudiantes para que callemos la boca y que los más crédulos permanezcan contentos.
“Sardinas en lata” dentro del autobús a precio de mariscada. Curiosamente los precios del autobús de la universidad no son precisamente populares cuando tienes que combinar varios servicios de transporte en la mayoría de los casos. Viajar con Creditrans está en 1,05 euros en este momento. Si, por el contrario, se compra billete de ida a la antigua usanza, el importe del viaje asciende a 1,30 euros, según se recoge en la web de la Diputación Foral de Bizkaia. En 2010 se habían congelado las tarifas, pero con el nuevo IVA se aplicó la subida pertinente. Mucho me temo que de cara a 2011 no tendremos la misma suerte.
Un inciso: únete a la plataforma “Yo también quiero Gizatrans para subir a la uni por las mañanas”, por 50 céntimos independientemente del número de zonas que vayas a recorrer.
Para colmo, la puntualidad es otro punto que se ve afectado por la muchedumbre. Hoy, sin ir más lejos, había tanta gente dentro del autobús que han tardado tres minutos en cerrar las puertas entre “quítate tú” y los listillos-“yo voy de simpa”. Luego, batalla un rato más con el indefenso chófer «que es malo malísimo y no nos quiere llevar porque vamos 10 minutos tarde».
¿Somos personas o animales? Hemos alcanzado cotas impensables de cabezonería y un comportamiento bárbaro.
Quienes lean esto y hayan sido estudiantes hace una o dos décadas pensarán que me quejo por tonterías, que los servicios han mejorado notablemente y que el transporte público con el que contamos en Bizkaia a día de hoy «es extraordinario». También vivimos mejor que hace 20 años y pretendemos plasmar un futuro sostenible con transporte público pionero, las necesidades han cambiado y la masa de gente que se mueve diriamente hacia el campus ha ascendido. Son factores que han de tratarse con perspectiva y no comparativamente a base de cifras. Están haciendo mal las cosas.
Que quede constancia que haré que esta queja quede patente en el organismo pertinente y no termine en un post de un blog insignificante. Mientras tanto, tendré que esperar a que me reparen el coche.
Y quiero recalcar que los conductores de autobús no tienen la culpa y que son trabajadores que no tienen que pagar los problemas del mal funcionamiento del servicio.
ACLARACIÓN — Líneas afectadas:
Cocinado el 15-oct-2010 | Envasado en Pensamientos | 2 Comentarios »
Tags: bizkaibus, ehu/upv, transporte público, universidad
En agosto uno tiene que marcharse al Mediterráneo, porque el tiempo en Euskadi no perdona. Vacaciones… Uno ya se anticipa que van a durar bien poco y que las de este año puede que vayan a ser las últimas, pero no viene mal un poco de descanso y desconectarse de todo por unos días. Y creo que Twitter y Foursquare dejan patente mi salida de la rutina. Espera… ¿Pero no prometí desconectarme del 2.0 mientras estuviera fuera? Bueno, dejémoslo por imposible.

Hacía bastante tiempo que no tenía unas vacaciones como a mí me habría gustado. Estos últimos “mortales veranos” carentes de vacaciones me han dejado agotado y es ahora tiempo de visitar, conocer y, por qué no, aprovechar para poner cara a muchas de las voces que conozco desde hace año. Que sirva esto como anticipo de que en septiembre tengo nuevos proyectos que presentaros, y de que esto no está muerto (otra vez). Pero ante todo he sacado una conclusión en lo que llevo de vacaciones: más vale coger la clase Supra en el autobús, aunque no te esperes que la wifi vaya a funcionar bien. No, la wifi del autobús no funciona nunca, como era de suponer.
Como bien sabéis los que me seguís por Twitter, es mi tercer año acudiendo a la grandiosa party de Barakaldo. Cuarta party, eso sí, tras haber acudido en el mes de marzo a la Gipuzkoa Encounter con mi buen amigo Nacho, compañero inseparable de lo friki.
Dejémoslo en que ha sido una party más, porque pese al empeño de los organizadores, algún hilo suelto ha hecho que ésta sea la única de todas en la que, parafraseando al mismísimo Enjuto Mojamuto, decenas de adictos hayan tenido que gritar al unísono «Interneeeerrr» cada dos por tres. Efectivamente la red entera se caía. Los organizadores atribuyen el problema a alguna tarjeta de red “rebelde” que volvía tarumba al switch y se reiniciaba cada poco rato.
Por lo demás, en la Euskal he podido poner cara a algún personaje twittero, como @basajaun, @_ArwenUndomiel o Maite Aja.
Viajecito para poner cara a voces de la radio y de la tele. He tenido el placer de conocer a Jesús Olmedo, vozarrón inconfundible de Antena 3 y a Daniel Vara y Víctor Hidalgo, del podcast Tercer Nivel y el resto del equipo de LA ÚNICA FM. Eso sin contar que Talavera es una ciudad preciosa aunque un poco frágil. Los que hayáis estado me entenderéis perfectamente.
Y de este viaje se desprenden algunas de las novedades que verán la luz en septiembre en Dance 15. Pero no puedo contaros nada.
En el trayecto Balmaseda — Talavera quedó tiempo para parar en Madrid y conocer a Pedro García, de la fórmula de sobremesa de KISS FM.
Creo que me lo he ganado. Y ahora toca descansar, aunque en septiembre me queda mucho por hacer. A quienes también estéis de vacaciones os deseo que os lo paséis muy bien y disfrutéis del tiempo libre y del buen tiempo, si es que tenéis también la misma suerte que yo. Aquí toca descansar, mucha piscina y mucha playa.
También es tiempo para escuchar radios nuevas. Y tengo una cita pendiente en La Bona Radio para poner cara a David Marcoval. A ver si es verdad y cumplo con mi promesa.
Aunque no prometo nada, es posible que en próximos días me deje caer por aquí de nuevo. Sed felices hasta entonces
Cocinado el 4-ago-2010 | Envasado en Pensamientos | 3 Comentarios »
Tags: 3g, autobús, euskal encounter, radio, redes sociales, vacaciones, viaje, wifi
Es fácil leer sucesos en el periódico y no sentir nada. Aparentemente, un suceso es un compendio insípido de cifras, de hechos, de letras… Y eso, ¿a quién le importa?
Es fácil pasar con indiferencia de todo ese asunto, pasar página, sin pararse uno a pensar ni tan siquiera en que esos datos son más que palabras y números.
Hechos son historia; cifras, personas. Y letras en mayúscula son otra cosa más: son en el peor de tus casos un ser querido. Suena lejano, sí. Pero suena lejano hasta que las iniciales de alguien corresponden con las de un amigo, un conocido, un vecino.
En el peor de los casos no es solamente eso: son especulaciones ante un suceso incierto, datos falsos… Sólo lo que interesa leer: porque una colisión sin drogas no importa a nadie, una salida de la calzada sin un conductor ebrio no dejaría a un lector sediento culpar a nadie y saciarse a descalificaciones. ¿Hasta dónde podemos llegar? Si, sea como sea, siempre hay una parte culpable y una inocente.
En un país donde un futuro posible asesino al volante es ídolo nacional no me puedo esperar otra cosa.
Prometo desde hoy, cada vez que lea un suceso, intentar pensar que cada accidente mortal implica una vida menos. Intentaré ponerme en el lugar de los familiares y amigos de cada víctima. Realmente no es hasta el momento en que ocurre cuando te das cuenta de todo esto, por desgracia.
Cocinado el 21-jun-2010 | Envasado en Pensamientos | 3 Comentarios »
Tags: balmaseda, periodismo, sucesos