La verdad que la cuestión de que no he escrito durante tanto tiempo es difícil de explicar porque ha sido un encadenado terrible. Empecemos por el principio de los tiempos, mi útimo post fue el 17 de Agosto del pasado año, poco después me fui de viaje a Salamanca ya que no había salido en todo el verano, cuando llegué a mi casa el Lunes 11 de Septiempre por la mañana, aquí en Málaga cayó un tormentón tremendo y yo muy chulo; encendí mi ordenador porque pensé que como lo tengo enchufado al SAI (Sistema de Alimentación Ininterrumpida) no me va a pasar nada, claro, que no conté con que no tenía el cable de teléfono protegido por el aparato. Entonces, cayó un buen rayo, el router pegó un chispazo, se apagó, y por el consiguiente se apagó el PC. Total, el pc podía volver a arrancar peeero el router se murió en el intento, tampoco me afectó mucho porque ya tenía al suplente ahí esperando
; así que puse el nuevo router y hubo un fallo, la tarjeta de red de placa se tostó también :-S. Al poco tiempo pensé, sin problemas, pongo una tarjeta de red conectada a pci y san se acabó; entonces al pasar un día o así, intenté arreglarlo pero no utilizé la clave que era un espacio grande y organizado. Por el consiguiente adivinen lo que pasó, entre unas conexiones y las otras….!Puuum! Bombazo de fuente de alimentación, un pequeño per intenso humo y un pestecillo a quemado. Se lo suponen ¿No?
Pasaron unas semanas mientras que conseguí las piezas (Placa Base y Fuente de alimentación), así que cuando lo fui a montar, todo fue bien y bonito mientras duró; pero algo fallaba y al final el ordenador se quedó que no arrancaba ni a la de tres. Con piezas de aquí y de allí, me apañé un PC mientras que llegaban las navidades (que el pc iba bastante bien) pero a la vez me surgió un problema, es que no me acordaba de la contraseña del Blog (soy un desastre, lo sé). Pasó el tiempo y nada.
Llegaron las navidades, ¡Aleluya! Todos felices, ¡Espíritu Navideño! Pero me faltaba algo, mi ordenador natal. Me fui una semanita a la Repúblcia Dominicana y cuando volví llegó la hora de decidir el destino de mis piezas informáticas. Como es normal en mi, me lo pensé a fondo: que si un core 2 duo, que si amd 64, que si Nvidia, que si ati… Total, que llegó la noche de reyes y no me había comprado nada, pero bueno, ya me lo compraría. Me levanté por la mañana y en el sofá había cuatro detallitos; unas gafas de sol, una colonia, un libro…Lo normal, pero mi impresión fue cuando miré a lo que había entre todas estas cosas y me quedé sin saliva, sin aliento, sin aire; algo impresionante, ¡Un MacBook! La sorpresa más grande que podía tener ese día, ni que se me pasara por la cabeza algo de eso. Total que ya lo toqué…Y aquí está, escribiendo ya entradas para mis pocos lectores (si es que tengo alguno).
Los detalles del MacBook los dejamos para otra entrada.