ArteBilbao en la Alhóndiga

Ayer por la mañana tuve la oportunidad de conocer en primera persona ArteBilbao, la nueva feria de arte y antigüedades que AlhóndigaBilbao acoge hasta el 24 de octubre. Se trata de la primera cita de estas características que atrae esta emblemática bodega del siglo XX, restaurada con la intervención del diseñador Philippe Starck e inaugurada este año. La feria, que viene a intentar llenar un hueco vacío hasta ahora en la capital vizcaína, nace con el objetivo de ser una referencia anual en este campo, y coincide en fechas con una de las importantes, AntiQuaris, en Barcelona.

El evento está organizado por Ferias de la Costa Vasca, de quienes por Internet poco podemos saber, porque no tienen página web en pleno funcionamiento. Tampoco ArteBilbao tiene un mínimo de presencia oficial en Internet, otro error garrafal.

ArteBilbao cuenta con un total de 18 exposiciones, entre restauradores, anticuarios y galerías. Asuntos tan dispares como cuadros y lencería del siglo XIX, joyas y batallas bélicas en papel. Auténticas obras de coleccionista, pero también últimas tendencias de lo contemporáneo.

Expositores y visitantes coinciden en que se trata de una simple aproximación a lo que podría ser una feria de antigüedades «de verdad» en el País Vasco. No obstante, algunos, como Galería Hispánica ponen esperanzas en ella de cara a cerrar el último trimestre de 2010. «Los bilbaínos son más abiertos y más decididos a la hora de comprar», asegura Miguel, mientras habla con algunos de los visitantes en el stand 15. «Estamos trabajando en tres ferias de antigüedades a la vez», cuenta mientras señala en un folleto, «por un lado en la Feria de la Estampa en Madrid, AntiQuaris en Barcelona y a la vez, hemos decidido estrenarnos en ArteBilbao».

Mientras tanto, nos llevan a contemplar algunas de las obras expuestas y nos habla de de Xavier Mascaró, uno de los pintores contemporáneos presentes en la actualidad y con el que cuenta el catálogo de Galería Hispánica. También han traído a Bilbao cuadros de Francisco Iturrino y el local García Barrena, entre otros, y algunas obras pictóricas y esculturas de la época de Picasso. «El gran fallo de esta feria es que los expositores no apuestan seriamente por los pintores contemporáneos», añade el expositor.

Pasado de moda

Aunque no soy ningún experto en pasarelas, puedo afirmar que me sorprendieron las técnicas de restauración y limpieza que se tienen que llevar a cabo para trasladar una prenda de un armario de hace siglos hasta un anticuario. Y digo esto porque tras ver el stand de Antigüedades Pilar me quedé sorprendido por la perfecta presentación de los artículos, todos con su bolsa y limpios como una patena. «Las antigüedades son para disfrutarlas, para llevarlas puestas», me comentan, «no tienes por qué notar que ya se lo ha puesto alguien, porque a fin de cuentas es ropa usada».

Antigüedades Pilar combina ropa, tejidos, muñecas de porcelana y verdadera fragancia al desván de mi abuela. Es como estar ahí, como volver a la infancia de tus padres por unos minutos.

La calidad de las antigüedades, dicen desde la organización, está garantizada y todos los artículos expuestos han sido revisados por los responsables del evento.

Una feria que llega a Bilbao tras seis años de vacío, y se convierte en la primera cita de antigüedades y arte con carácter anual de Vizcaya. La entrada diaria cuesta 3 euros en tarifa normal, con descuento para socios de AlhóndigaBilbao (2€). Una actividad que muchos inversores y coleccionistas no dejarán escapar, y menos ahora con la brutal bajada de precios en este sector. Sin embargo, todo curioso o curiosa, como yo, somos bienvenidos. Es cierto que se queda un poco pequeña —18 expositores son pocos— y que el espacio no da para mucho y los stands son minúsculos, pero también es verdad que en su primera edición una feria como ésta pueda suscitar más interés en el centro de Bilbao, y no en el BEC, y que la Alhóndiga es un paraje bastante más adecuado para este tipo de eventos.

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Si creíais que aquí ibais a poder ver la ansiada imagen que está en absolutamente todos los periódicos, páginas web, blogs y vídeos de YouTube estáis muy equivocados. Cocido Balmasedano siempre marcando la diferencia, que no quepa duda.

Al principio del Mundial la prensa amarillista británica achacaba el fracaso de la Roja al romance entre el capitán y la periodista de Telecinco, mientras que ayer tras el partido la cadena convirtió el momento cumbre en un Sálvame improvisado. No digo que el momento estuviera preparado cuando, es más, entiendo el momento de emoción y desenfreno repentino, pero está claro que una vez más Telecinco se ha salido con la suya, hecho que queda patente con las millones de visitas que suman los distintos vídeos en YouTube que inmortalizan el momento.

Mientras tanto, el mundo se vuelve loco. Sin querer entrar en polémicas, las banderas españolas ondearon en el centro de Balmaseda por un día, algo para mí inimaginable en esta humilde villa donde el miedo al que dirán y el rechazo a la provocación con el conflicto político son más que exagerados en ocasiones. Lo mismo ocurrió anoche en la plaza Moyúa de Bilbao. Y si de verdad no me creéis cuando digo que el mundo está al revés, no hay nada como leer hoy que la Cope quiere fichar al mismísimo Paco González. José Antonio Abellán, por tu bien prepárate para lo que se te viene encima…