La semana pasada aparecía en Bilbao, por arte de magia, la emisora dance de PRISA, Máxima FM. Y lo hacía en un dial poco indicado para una emisora comercial, que tiene potencia y recursos para arrasar con todo lo que pilla en su camino. Sin entrar en detalles sobre la decisión y acción llevadas a cabo, es sorprendente cómo una emisora así llega a este punto del dial sin consecuencia alguna, y cómo PRISA reconoce sin tapujos estar emitiendo en una zona del dial reservada, generalmente, a las municipales. Todos sabemos que en Bizkaia el dial es un desmadre y gana «el más fuerte», pero aun dentro de este panorama, las grandes solían respetar unas reglas del juego no escritas.

El meollo de la cuestión es: ¿cuántas emisoras dance y cuántos fracasos ha habido hasta ahora en Vizcaya? Desde la MegaRadio, Loca Lata FM en sus tiempos mozos, Top Radio Abanto, Piraña FM, Mortal FM, Global FM… Y todas ellas en menos de 5 años. La radio dance en Vizcaya, salvo excepciones puntuales, es una desradio desprovista de un mínimo de calidad. Es más, denota por parte de sus creadores un desconocimiento total y completo del medio radiofónico. ¿No digo nada nuevo si comento que suelen ser dueños de discotecas, no?
Si oyes radio dance en Vizcaya es probable que te tragues versiones extendidas de un tema musical que duren hasta 7 minutos. Cualquiera sabe que poner eso en radio a la hora de coger el coche para ir al trabajo es una salvajada bestial: la media de escucha de una persona normal no alcanza para eso, sin entrar en detalles estéticos y la pérdida de la continuidad en un medio como la radio que es tan fugaz que se basa en impactos cortos que lleguen rápido al oyente.
Casi todos esos calificativos —y creedme que he medido mis palabras— son aplicables a otros proyectos de radio más o menos seria o más o menos musical, sin entrar a decir nombres. Pero todas ellas tienen un denominador común: no tienen apenas publicidad, tienen muy buena cobertura pero un sonido horrible y una planificación horaria malísima. Esto plantea una cuestión que desarrollaremos más adelante: ¿de dónde sale el dinero? ¿Emisoras con pérdidas que solo restan las oportunidades a los nuevos?
Máxima FM, que se planta con potencia y decisión en el 107.0 contra todo pronóstico y sin previo aviso, no es una de esas. Es una radio de un grupo fuerte que viene repetida íntegramente desde Madrid, con una fórmula escuchable por cualquier oyente medio de 40 Principales y con música dance que puede englobarse dentro de las actuales tendencias como una división más del pop comercial. Que David Guetta suene en Los 40 como si fuera Nena Daconte es un ejemplo claro de ello.
Como apunta mi indignado y buen compañero Alain Lejárraga en su post al respecto, Máxima FM puede ser de lo mejor en radio musical que haya pisado el dial. Máxima «supera al 80% (o más) de las radios vizcaínas en calidad», añade, sin embargo puede que no estén dando con el modelo más acertado. La previsible no incorporación de programación local en el 107.0 es contradictorio con el modelo de emisora dance, alegre, que pide el público vizcaíno. Se necesita cierta cercanía para que los jóvenes se sientan identificados plenamente con la marca y el estilo de esta radio, que si bien opta por el modelo mensajes y participación, lo hace a nivel nacional y resulta muy centralizado. Suena por las mañanas como la radio del atasco de la M-30 y eso dudo que pueda calar en Bilbao, con nuestra A-8, nuestra hora de cierre de los bares en la capital y un largo etcétera de rutinas distintas al del resto de las capitales españolas.
De entrada, actualmente son tres emisoras las que irradian ilegalmente en la zona de los 107. Una de ellas es Máxima FM, y las otras, una de negocios y la residual Élite FM, que desde que cerrara en 2010 es un hilo musical con cobertura nefasta. Dentro del tráfico ilegal de diales que hay en Vizcaya, donde nadie tiene emisoras legales pero las anda vendiendo como si de un coche de segunda mano se tratara, las grandes suelen respetar a las pequeñas emisoras municipales que, con licencia o sin ella, operan en los 107. Con la saturación que vivimos en Bilbao donde ni grandes ni pequeñas tienen ya hueco, está empezando a imperar un vale todo que solo afecta y pone en un serio problema a las pequeñas (municipales, escolares, vecinales…).
En Balmaseda, Radio Nervión sentenció hace 2 meses a BEGI FM, de iniciativa local y también sin licencia, arrasando a golpe de kilovatiazo en el 107.9. Similar la situación que viven otras emisoras como Uribe FM donde el residuo bilbaíno de los 107 les está pasando factura.
Élite FM siempre ha jugado sucio. Antes ya tenía su repetidor en el 107.2 reventando a una emisora escolar. Posteriormente en el 107.2 se pasó a repetir la señal de Loca FM (107.2), y ahora, otra emisora de negocios se ha plantado en el 107.9 en la capital. Ahora su dial, 89.2, está en manos de unos nuevos dueños de la distribución regional de Loca FM.
Llegados a este punto, tenemos en el botxo un vertedero radiofónico de gran magnitud donde la mayoría son repetidores de una misma cadena, radios musicales que salen de quién-sabe-dónde, religiosas, latinas, tarot y otras de dudosa procedencia y financiación. ¿Pero de dónde salen tantas radios?
Sigo sin entender por qué un poste de emisión se está convirtiendo en la inversión perfecta, cuando las radios que se montan en la capital acaban cayendo en picado por falta de calidad, lo que conlleva que no tengan publicidad pero sigan ahí durante un tiempo hasta que son vendidas a un tercero. Pero lamentablemente esa es la realidad: quien tiene pasta, monta una radio. Está visto que en Bizkaia nadie regula el espectro y que poner una radio es como salir a dar un paseo por Uribitarte.
¿Pero quiénes están detrás de todo esto?
Por un lado, empresarios que no tienen ni la más mínima idea de lo que es una radio. Invierten en equipos, pero descuidan el producto, la selección del personal y, por supuesto, el sonido. Estas radios acaban convirtiéndose en hilos musicales sin locutores o sus frecuencias acaban en manos de emisoras que nadie conoce. Élite FM se convirtió en eso, Interpop (repetida en local por empresarios ajenos a Intereconomía) lo lleva siendo desde sus comienzos y Mortal FM, MegaRadio y sus dos diales lo han sido durante mucho tiempo.
En la otra cara, tenemos casos de éxito rotundo, como lo es Radio Nervión con su arraigada historia en la capital. Éxito empresarial a base de hacerse con todo, quitar huecos al resto y tener una cabecera potente. Pero entre sus múltiples diales tiene otra emisora hilo musical, reconvertida en latina, y una emisora de música latina bastante arraigada también en el dial.
Esto se une a las radios de tarot, las radios religiosas, las portadoras (en blanco) y radios muy extrañas que han aparecido en la capital. Durante un tiempo estuvo emitiendo una emisora de forma nítida repitiendo el audio de una televisión balear. Oír para creer. Y la existencia de toda esta basura hace pensar: ¿de dónde sale el dinero para pagar el poste, la luz y los equipos? Y más importante: ¿qué beneficios puede dar tener esto emitiendo?
Estos serios actores, o no tan serios, son los que precisamente cortan de raíz a los que vienen a continuación. Son los radioemprendedores vizcaínos. Lanzan proyectos con ideas fuertes, modelos de radio de éxito importados de otras capitales o de otros países. A menudo se embarcan en radios ya existentes o los contratan para llevar a cabo alguna reforma en estas cadenas de empresariuchos sin idea de radio, pero su incapacidad acaba echando por tierra el proyecto entero. Otras veces se empeñan en poner en marcha su propio proyecto pero las grandes emisoras sin sentido de la capital hacen que estas radios se oigan con interferencias, ruido y muy débiles. Y ya sabemos que en estos casos, si una local se oye mal, lo más fácil es cambiarse a Los 40 o la SER, que se oyen bien.
En definitiva: el dial vizcaíno está saturado, pero no hay diversidad. Nadie puede premiar al oyente como se lo merece, porque las únicas radios decentes llegan de cadena, no son cercanas y no son bilbaínas. No he querido entrar en detalles, pero A. Lejárraga ya ha hablado en su post de otro caso muy claro. Las radios en Vizcaya carecen en general de un sonido digno, de indicativos a la altura de los tiempos, de publicidad creativa… Y todo esto es culpa de la saturación de basura, entre la que se puede destacar fácilmente sin ser gran cosa, solo con ser limpio.
Cocinado el 25-ene-2011 | Envasado en Radio | 4 Comentarios »
En agosto uno tiene que marcharse al Mediterráneo, porque el tiempo en Euskadi no perdona. Vacaciones… Uno ya se anticipa que van a durar bien poco y que las de este año puede que vayan a ser las últimas, pero no viene mal un poco de descanso y desconectarse de todo por unos días. Y creo que Twitter y Foursquare dejan patente mi salida de la rutina. Espera… ¿Pero no prometí desconectarme del 2.0 mientras estuviera fuera? Bueno, dejémoslo por imposible.

Hacía bastante tiempo que no tenía unas vacaciones como a mí me habría gustado. Estos últimos “mortales veranos” carentes de vacaciones me han dejado agotado y es ahora tiempo de visitar, conocer y, por qué no, aprovechar para poner cara a muchas de las voces que conozco desde hace año. Que sirva esto como anticipo de que en septiembre tengo nuevos proyectos que presentaros, y de que esto no está muerto (otra vez). Pero ante todo he sacado una conclusión en lo que llevo de vacaciones: más vale coger la clase Supra en el autobús, aunque no te esperes que la wifi vaya a funcionar bien. No, la wifi del autobús no funciona nunca, como era de suponer.
Como bien sabéis los que me seguís por Twitter, es mi tercer año acudiendo a la grandiosa party de Barakaldo. Cuarta party, eso sí, tras haber acudido en el mes de marzo a la Gipuzkoa Encounter con mi buen amigo Nacho, compañero inseparable de lo friki.
Dejémoslo en que ha sido una party más, porque pese al empeño de los organizadores, algún hilo suelto ha hecho que ésta sea la única de todas en la que, parafraseando al mismísimo Enjuto Mojamuto, decenas de adictos hayan tenido que gritar al unísono «Interneeeerrr» cada dos por tres. Efectivamente la red entera se caía. Los organizadores atribuyen el problema a alguna tarjeta de red “rebelde” que volvía tarumba al switch y se reiniciaba cada poco rato.
Por lo demás, en la Euskal he podido poner cara a algún personaje twittero, como @basajaun, @_ArwenUndomiel o Maite Aja.
Viajecito para poner cara a voces de la radio y de la tele. He tenido el placer de conocer a Jesús Olmedo, vozarrón inconfundible de Antena 3 y a Daniel Vara y Víctor Hidalgo, del podcast Tercer Nivel y el resto del equipo de LA ÚNICA FM. Eso sin contar que Talavera es una ciudad preciosa aunque un poco frágil. Los que hayáis estado me entenderéis perfectamente.
Y de este viaje se desprenden algunas de las novedades que verán la luz en septiembre en Dance 15. Pero no puedo contaros nada.
En el trayecto Balmaseda — Talavera quedó tiempo para parar en Madrid y conocer a Pedro García, de la fórmula de sobremesa de KISS FM.
Creo que me lo he ganado. Y ahora toca descansar, aunque en septiembre me queda mucho por hacer. A quienes también estéis de vacaciones os deseo que os lo paséis muy bien y disfrutéis del tiempo libre y del buen tiempo, si es que tenéis también la misma suerte que yo. Aquí toca descansar, mucha piscina y mucha playa.
También es tiempo para escuchar radios nuevas. Y tengo una cita pendiente en La Bona Radio para poner cara a David Marcoval. A ver si es verdad y cumplo con mi promesa.
Aunque no prometo nada, es posible que en próximos días me deje caer por aquí de nuevo. Sed felices hasta entonces
Cocinado el 4-ago-2010 | Envasado en Pensamientos | 3 Comentarios »
Tags: 3g, autobús, euskal encounter, radio, redes sociales, vacaciones, viaje, wifi