Ya se ha terminado el Mundial. Sí, ese tiempo infernal para todos aquellos que no nos consideramos amantes del fútbol. Y tiempo todavía más odiado para los que pese a no ser futboleros nos queremos considerar gente informada. Sí: no voy a negarlo. Por primera vez he visto u oído trozos de los partidos más importantes y seguido los resultados para no ser la oveja negra de la conversación. Seguramente también lo habré hecho para poder hablar y no quedar como un inculto o un desinformado. A estas alturas, queramos o no, el fútbol puede con todo, y más cuando la suerte nos pilla de cerca. Sin embargo, hay quienes ahora se dedican a dan la nota y abren flames, y qué mejor evento para esto que el Mundial: los trolls futboleros/patriotas.
Foto: Doug Wildman (Flickr)
Desde tiempos ancestrales, o desde que al menos Internet existe y es accesible, existe, oculto bajo la oscuridad de los foros, comentarios de blogs y diarios online, ese ser temido llamado troll. La historia de los trolles, como todo en Internet, es un tanto confusa y plagada de datos que se contradicen entre sí. Quizás incluso son varias historias las que hablan sobre el nacimiento de este mismo sujeto. Pero la realidad es que están ahí. Gente que no se entera o gente entendida que quiere hacerse notar más que el resto, radicales linuxeros/maqueros/windowseros metidos donde no les llaman y, la gota que colma el vaso, la nueva generación de trolls de Tuenti, Facebook y demás redes sociales.
Todos son iguales, a pesar de que existen clasificaciones según modalidades. Pues bien, para mí todos son exactamente idénticos en intenciones. Aunque si a las clasificaciones de trolls quiere añadírsele una, allá va: los trolls de las redes sociales son para mí un nuevo ejemplo que desprestigian la esencia misma del troll.
Cocinado el 11-jul-2010 | Envasado en Internet | 1 Comentario »
Tags: blogs, facebook, hoygan, redes sociales, trolls, tuenti